25 de octubre de 2026

Con alegría y gratitud, el Movimiento de los Focolares acoge la noticia de que el papa León XIV ha reconocido las virtudes heroicas de Margarita Bavosi, conocida como Luminosa. Este reconocimiento constituye un nuevo paso en el camino de su causa de beatificación.

El 24 de octubre, durante la audiencia concedida al cardenal MarcelloSemeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el papa León XIV autorizó la promulgación de los decretos relativos al reconocimiento de las virtudes heroicas de seis siervos de Dios, que reciben así el título de venerables. Entre ellos se encuentra Luminosa.

Nacida en Buenos Aires el 19 de septiembre de 1941, Margarita Bavosise licenció en Historia antes de descubrir su vocación. Al conocer el carisma de la unidad de ChiaraLubich, a través de la entonces pequeña comunidad de los Focolares de Buenos Aires, fue madurando en ella la llamada a entregarse enteramente a Dios como focolarina.

ChiaraLubich habló en numerosas ocasiones de su figura y de su talla espiritual. Con motivo de la inauguración del Centro Mariápolis «Luminosa», cerca de Madrid, en 2002, entre otras cosas la recordabaasí: «No fue una focolarina corriente; poseía cualidades y virtudes especiales que han dejado una estela de luz en el mundo, donde muchos siguen todavía su ejemplo. Su vida, impregnada de amor evangélico vivido en el presente, en el momento presente, fue una rápida carrera hacia Dios. Su paso a la otra vida, con la simbólica entrega del testigo (…), habla de santidad, que esperamos ver confirmada por la Iglesia».

El reconocimiento de las virtudes heroicas de la sierva de Dios Margarita Bavosi, Luminosa, es motivo de alegría en especial para la familia del Movimiento de los Focolares (Obra de María), extendida por todo el mundo. Una alegría que se hace especialmente intensa en los lugares donde dejó su huella, como Argentina, Uruguay, España, donde vivió durante catorce años, y en Italia donde falleció.

Desde su muerte, el 7 de marzo de 1985, Luminosa ha seguido siendo un ejemplo de vida para muchas personas, dentro y fuera del Movimiento de los Focolares. Entregada a dar testimonio del Evangelio y a construir la unidad, hoy su vida sigue dando frutos e invita a quien desea seguir su ejemplo a renovar el compromiso de «hacerse santos juntos»: una santidad cotidiana que nace de la respuesta personal y crece en la vida colectiva.

Con el reconocimiento de sus virtudes heroicas renovamos la gratitud por su vida y la esperanza de que su testimonio siga iluminando el camino de muchos.